EL SITIO
En la carretera que lleva desde València al Palmar (lugar con más arrocerías del mundo), poco antes de entrar a la pedanía, a mano derecha, bordeando la Albufera se encuentra un restaurante llamado Nou Racó.
El restaurante Nou Racó es el antiguo Raco de la Olla, completamente restaurado y reformado. El enclave es sencillamente espectacular; barraca tradicional, interior con decoración cuidada estilo tropical y una terraza y vistas que harán las delicias de todos los visitantes.
Sin embargo, esto no es un blog de decoración, así que ¡hablemos del arrosset!

El local dispone de un aparcamiento propio. A pesar de que es dentro del complejo, recomendamos no dejar nada de valor en el coche para evitar disgustos.
En este caso, la reserva era para las 15.15h de un domingo.
Llegamos puntuales a la hora acordada al restaurante. Cabe destacar que se elige el arroz que se desea al realizar la reserva telefónica.

Como hemos mencionado antes, la decoración es muy moderna, de estilo tropical, dándole al lugar un ambiente selecto y distinguido. Además, el local dispone de diversos salones privados para celebraciones. De hecho, coincidimos en nuestra visita con varias comuniones.

Y no es de extrañar que se celebren eventos, ya que el enclave es verdaderamente espectacular. Con una maravillosa terraza (que en el mes de noviembre aún se puede aprovechar), un enorme jardín e incluso un embarcadero para hacer trayectos en barca por la Albufera. Esto hará las delicias de cualquier forastero (y no tan forastero).

Una vez sentados, tardaron poco tiempo en tomar la comanda de las bebidas. Sin embargo, no fue así con la comida. Para pedir los entrantes y confirmar la paella que habíamos pedido se hicieron de rogar. Es verdad que había comuniones y la terraza estaba llena, pero se debería de intentar mitigar estas situaciones en lugares de esta categoría.
Respecto a la carta, era en papel y estaba encima de la mesa al llegar. Suponemos que cada carta en papel la renovarán con cada comensal y la tirarán, pero no pudimos confirmarlo. Por este motivo nosotros preferimos el código QR. Parece más apropiado para estos tiempos de pandemia.
Pedimos dos entrantes, unas puntillas y media ración de buñuelos de bacalao. Si bien ambos platos eran muy buenos, los hemos probado mejores teniendo en cuenta que el precio de los mismos era considerable.

EL ARROZ
Solicitamos como plato principal un arroz de setas y foie. El precio era de 19,5€ por ración.

A continuación, pasamos a puntuar el arroz, siendo 1 estrella la peor calificación posible y 5 estrellas la mejor calificación posible:
– Punto de cocción del arroz: 2 estrellas
– Punto de sal: 4 estrellas
– Sabor del arroz: 4 estrellas
– Sabor de las piezas: 3,5 estrellas
– Generosidad de ración: 4 estrellas

El punto de cocción del arroz fue bastante decepcionante. El arroz claramente se había pasado y daba sensación de que estábamos tomando un arroz al horno, súper pastoso.
Respecto al punto de sal, fue satisfactorio. A pesar de que los ingredientes podrían haber salado el arroz, en este caso estaba casi perfecto.
El sabor del arroz fue muy correcto. El de las piezas estaba correcto, aunque faltó algo más de potencia en las setas y en el foie.
Sobre la generosidad de la ración, debido a los dos entrantes que tomamos nos sobró bastante arroz, que nos dio para dos raciones durante la semana siguiente.
Otra nota negativa fue lo que tardaron en sacar el café. Tanto fue así que estuvimos a punto de pedir la cuenta para no tener que esperar más.
Como hemos comentado previamente, un restaurante de este caché no puede permitirse esas demoras, aun teniendo todas las mesas llenas.
PUNTUACIÓN = 3,5 ESTRELLAS
FICHA TÉCNICA Y RESUMEN
FECHA DE VISITA: 8 de noviembre de 2020 (domingo).
HORA: 15.15h

PRECIO DE RACIÓN DE ARROZ CONSUMIDO: 19,5 €
PRECIO MEDIO RESTAURANTE: 40,6 €
PROS: Enclave espectacular, dispone de paseos en barca. Terraza impresionante. Salones privados.
CONTRAS: Servicio despistado, precio excesivo.
RESUMEN: Lugar precioso. Ofrece un entorno de película, en plena Albufera. La calidad de la comida es normal, aunque el precio excesivo.