EL SITIO
Si uno se dirige desde Valencia capital hacia el Parque Nacional de la Albufera, tras atravesar la pedanía de El Saler en la segunda rotonda dirección “tallafoc la Rambla” se topará de cara con una de las arrocerías más afamadas de los Poblados del Sur de Valencia, la Arrocería Duna.
Lo primero que salta a la vista de este establecimiento es su idílica ubicación.

En pleno paseo de El Saler, estratégicamente colocado entre las dunas, emerge este local con aspecto de chiringuito de playa de alto standing.
Aquí uno come dentro de la playa, literalmente.
De hecho, a pesar de que podríamos catalogar esta arrocería como un lugar “de etiqueta”, no resulta tampoco infrecuente ver a bañistas que rematan su jornada playera degustando un buen arroz en la playa.
El restaurante goza de amplio aparcamiento, sin coste para el usuario más allá de algún gorrilla ocasional.
No obstante, se aconseja no dejar nada de valor en los vehículos si uno no quiere llevarse una desagradable sorpresa que le corte la digestión.
También es importante indicar que este lugar es una buena opción para ir con niños, ya que dispone de una zona infantil dentro de la playa justo al lado del restaurante que permitirá a los papás y mamás un pequeño relax. Además, la acústica es bastante mala (lo habitual en este tipo de locales) por lo que un barullo pasará más desapercibido para los demás comensales.
La reserva era para las 15.30h de un domingo. Ese mismo domingo a eso de las 11.30h recibimos una llamada del restaurante para confirmar la asistencia. Gesto comprensible dada la situación que vivimos en la actualidad y las restricciones del sector.
Llegamos con media hora de antelación y tras unos minutos nos indicaron que esperáramos la mesa en una zona de chill out con música ambiente.
A la hora prevista, el camarero que parecía el jefe de sala nos informó de que nuestra mesa estaba lista y nos acompañó a la misma. La decoración del local es luminosa y con alguna influencia nórdica (madera, poca ornamentación, etc). La vajilla limpia y nueva, aunque las butacas tenían migas de los anteriores comensales.

Una vez sentados, tardaron en atender nuestra mesa unos veinte minutos, algo comprensible teniendo en cuenta el día y la hora que eran.
Sin embargo, esto puede resultar irritante para algunos comensales y es algo que el restaurante debe tener en cuenta. A pesar de ello, cabe destacar que una vez tomada la comanda los platos llegaron con mucha rapidez, especialmente los entrantes, que en esta ocasión fueron dos croquetas de jamón ibérico (buenísimas), dos croquetas de carabinero (sublimes) y unos chipirones con crema de chalota (ración escasa y excesivamente cara).
EL ARROZ
Tras echar un vistazo a la carta nos decidimos por una paella de rojos. Según el camarero que nos atendió, se trataba de un arroz con una base de carabineros y gambas. El precio era de 23€ por ración, que no era el más barato ni tampoco el más caro de la carta.

A continuación, pasamos a puntuar el arroz, siendo 1 estrella la peor calificación posible y 5 estrellas la mejor calificación posible:
– Punto de cocción del arroz: 4 estrellas
– Punto de sal: 5 estrellas
– Sabor del arroz: 3 estrellas
– Sabor de las piezas: 4 estrellas
– Generosidad de ración: 3 estrellas

El punto de sal estaba excelente. El punto de cocción del arroz así como el sabor de las piezas muy satisfactorio, pero con un ligero margen de mejora. Respecto al sabor del arroz, se echaba de menos más sabor en un arroz cuya base es de carabineros y gambas. En cuanto a la generosidad de la ración, suele ser habitual que en los restaurantes de renombre las raciones escaseen. Aquí no es una excepción.

PUNTUACIÓN = 3,8 ESTRELLAS
FICHA TÉCNICA Y RESUMEN
FECHA DE VISITA: 7 de junio de 2020 (domingo).
HORA: 15.30h

PRECIO DE RACIÓN DE ARROZ CONSUMIDO: 23 €
PRECIO MEDIO RESTAURANTE POR COMENSAL: 47,15 €
PROS: Buena calidad, ubicación idílica, posibilidad de ir con niños.
CONTRAS: Acústica mala, servicio lento en tomar las comandas, precio medio-alto.
RESUMEN: Excelente opción para una comida familiar, con amigos y con niños, aunque el servicio suele ser tediosamente lento especialmente los días de alta demanda. Para una comida de negocios menos recomendable, ya que además de lo anterior no dispone de salones privados y la acústica es bastante mala. Relación calidad precio estándar, raciones de arroz escasas.